Noticias

Extracurriculares. Jorge Cracogna: "Entre alginatos, óleos y pinceles"

17/10/2023

La vocación por la odontología y el arte son herencia familiar, que este profesional y artista ha desarrollado de forma simultánea. Define a su obra como abstracción lírica y a su profesión como profundamente humanitaria

Jorge Cracogna es odontólogo, se graduó en la Universidad Nacional de Rosario en 1985. Comenzó a ejercer la profesión siguiendo el legado de su padre Manuel Cracogna quien, en ese momento, aún estaba en actividad. Luego, le dejó a su hijo su consultorio, en la ciudad de Avellaneda en Santa Fe. Jorge supo capitalizar la trayectoria paterna y construyó su propio camino profesional, con un enfoque basado en valores que priorizan lo humano y lo social por sobre lo económico. A fines de 2022, se celebró -en un pequeño acto público junto a familiares y amigos- el ochenta aniversario del consultorio.

El Dr. Cracogna (padre) fue el primer odontólogo radicado en Avellaneda. Desde entonces, la histórica esquina de las calles 8 y 9 está al servicio de la odontología. Una carrera que Jorge abrazó con convicción, entusiasmo, compromiso y amor. Se ha dedicado a la odontología general y ya está próximo a jubilarse: “Si miro hacia atrás en mi profesión sobresalen historias que siempre llevaré en el corazón. Momentos gratificantes que me garantizan sentir la plenitud del deber cumplido, según me lo he fijado y siempre en consonancia con los fundamentos que mi padre me inculcó”.

El artista siempre presente

Al mismo tiempo que el Dr. Jorge Cracogna ejerció su profesión, salió a luz su condición de artista plástico. El arte, al igual que la odontología, atravesó la vida familiar. “Mi bisabuelo italiano, Giorgio Cracogna, nos dejó su obra pictórica que conservamos con gran apego. Asimismo, mi abuelo, Ireneo Cracogna se dedicó a la música, un apasionado de la flauta traversa. Y destaco a mi padre, Manolo, como todos lo llamamos con afecto, que también fue un músico entusiasta de instrumentos como el piano y el bajo. Además como escritor dejó plasmado en importantes libros la historia de Avellaneda. No puedo dejar de nombrar a mi hermano mayor, Roberto Cracogna, escultor de trayectoria”.

El colega tiene claro que la creación artística es su vocación, no es una necesidad de escapar de la rutina del trabajo como odontólogo. Contrariamente a su formación académica como artista plástico se reconoce como un autodidacta, que ha aprendido de bastas lecturas y en el aprendizaje con obras de grandes pintores como Turner, Ritcher, Klee y Kandisnski. Nunca asistió a talleres de arte pero sí a museos: “La contemplación de cuadros me sensibilizó de manera especial. Fundamentalmente me he sentido atraído por el arte abstracto. Y es el camino creativo que he elegido y con el cual me identifico. Puedo definir mi obra dentro del concepto abstracción lírica, una corriente que, por un lado, rechaza representar la realidad de forma objetiva y, por el otro, busca que la obra consiga transmitir la emoción del artista, en una explosión de colores por sobre las formas”.

Sus obras han sido admitidas, con continuidad, en el Salón Nacional de Pintura José Ángel Nardín, organizado por la Municipalidad de Avellaneda y que, año tras año, recibe la obra de artistas de todo el país. Las propuestas de Jorge Cracogna encuentran su propio ritmo y movimiento a través de un despliegue de colores intensos. Intensidad con la que siente y vivencia el arte como expresión de sentidos, de una interioridad rica en emociones y sensibilidades.

Mayormente, ha pintado sobre madera y, en la actualidad, incursiona en la pintura sobre lienzo. Utiliza óleos y acrílicos para plasmar su particular mirada sobre la vida a través de la belleza y la armonía, busca siempre la comunicación con las miradas y la sensibilidad de otros, para enriquecer con ellos el mundo y la esperanza que siempre fortalece a la humanidad.

Agenda

Unknown -