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Prevención de traumatismos en la cavidad bucal

22/12/2020

En la primera parte de este trabajo científico se exponen los tipos de lesiones, las causas y los factores de riesgo de esta patología que puede ser de carácter accidental o intencional

Dra. Roxana Gabriela López *
Coordinadora Provincial por Tucumán de la CNP-CORA

Después de la caries, el traumatismo dental es la causa más frecuente de visita al odontólogo. Entre los mayores problemas en salud pública están los traumatismos dentales, que van en aumento y se dan con mayor frecuencia en niños y adolescentes, pero pueden afectar también a adultos y ancianos.
Los traumatismos dentoalveolares podrían definirse como lesiones de extensión e intensidad variable, que pueden ser de origen accidental o intencional, causados por fuerzas que actúan sobre los tejidos dentarios y los tejidos que los rodean, pueden ser observados y diagnosticados a simple vista o con la ayuda de una radiografía.
Los traumatismos pueden producir lesiones en los tejidos duros, en los tejidos periodontales o tejidos de soporte de los dientes. Pueden comprometer aspectos fundamentales, no solo en la salud bucal sino también en la salud general del paciente traumatizado, provocan daños en la estética, en la función masticatoria y en la de fonación.
Diferentes estudios epidemiológicos revelan que el trauma dental constituye un serio problema de salud, ya que además de los daños antes mencionados, produce alteraciones psicológicas y sociales.

Tipo de lesiones según la edad
Las lesiones dentales son poco frecuentes en el primer año de vida, esta frecuencia aumenta cuando el niño comienza a caminar y correr. El 30% de los chicos con dentición primaria y el 22% de los pacientes con dentición permanente sufren algún tipo de traumatismo dentario durante su vida. Pero existen tres edades con mayor predilección:
. Edad preescolar (1-3 años), causados por caídas o choques contra objetos.
. Edad escolar (7-10 años), suelen ser secundarios a accidentes deportivos, de bicicleta, patines, patinetas y episodios en patios de colegio.
. Adolescentes (16-18 años), secundarios a peleas, accidentes deportivos y de automóvil.
El diagnóstico precoz de pacientes con sobremordida horizontal más de 3 mm (Nguyen y cols. 1999) es fundamental, ya que son más propensos a las lesiones de los incisivos; en relación a pacientes que convulsionan o con problemas motrices, es necesario un especial cuidado para poder prevenir diferentes lesiones bucales.
Los accidentes generalmente se producen ante situaciones nuevas, por ejemplo cambio de escuela, de casa, separación de los padres, por citar algunos. Pero no todos los escenarios nuevos conducen a un accidente. No suceden por casualidad, sino que existe una causalidad con un porcentaje mínimo de azar y cuando ocurren generalmente está presente un adulto.
La mayoría de las lesiones traumáticas se presentan durante el período de vacaciones, fines de semana y están en estrecha relación con las actividades al aire libre, especialmente las prácticas de deportes.
Diferentes estudios demostraron que los accidentes bucales aumentan en los niños mientras van creciendo ya que desarrollan juegos más activos, la independencia es superior y, también, se incrementa la práctica de deportes donde la posibilidad de traumatismos dentales es mayor.
Las lesiones pueden variar según la intensidad del accidente, desde simples fracturas de esmalte hasta avulsiones, esto es cuando el diente sale completamente de su alveolo sin que su estructura se vea afectada, como resultado de un golpe muy fuerte. Pueden observarse fracturas óseas, lesiones de tejidos blandos, fracturas dentales que abarquen mayor cantidad de la estructura del diente o lesiones de los tejidos periodontales conocidas como luxaciones o desplazamientos.
La mayoría de los investigadores demuestran que los varones sufren al menos dos veces más lesiones en la dentición permanente que las mujeres, factor que está, sin dudas, relacionado con su participación más activa e intensa en juegos y deportes. Esta preponderancia masculina no es tan marcada en la dentición temporal, aunque algunos señalan, que inclusive en los prescolares, los varones accidentados son más que las niñas.
Por el aumento en la prevalencia e incidencia y repercusión en el estado de salud bucal es de gran importancia para los odontólogos y la población en general identificar los factores predisponentes de traumatismos dentarios, de esta manera se podrán realizar actividades preventivas que contribuyan a disminuir los traumas bucales.
Los factores predisponentes al trauma dentario pueden ser agrupados según las características bucales, faciales y la presencia de hábitos.
En las personas con resalte aumentado y cierre labial incompleto, independientemente de la relación molar, el riesgo de sufrir lesiones traumáticas durante las caídas, las prácticas de actividades deportivas y otras etiologías es mucho más elevado.
Las lesiones dentarias son más frecuentes en pacientes con vestibuloversión de los incisivos superiores de más de 4 mm, labio superior corto, incompetencia bilabial y respiración bucal. Los traumatismos dentarios son más frecuentes en los niños con protrusión dentaria que en los niños con oclusión normal. El factor predisponente más frecuente es la succión digital, la respiración bucal, por eso es de vital importancia la detección temprana y control de estos hábitos por parte del odontólogo. Los incisivos centrales primarios y permanentes son los dientes más afectados.
En la dentición primaria generalmente se producen avulsión, luxación, intrusión y extrusión. En la permanente, fracturas coronales y, radiculares. Las fracturas faciales ocurren con mayor frecuencia en los niños mayores y como consecuencia de accidentes de tránsito (Posnick y cols. 1993).
Como individuos responsables del cuidado de personas, debemos tener presente el síndrome del niño maltratado, debemos poner énfasis en observar presencia de laceraciones múltiples en todo el cuerpo de diferente color, lo cual indicaría distintas fechas de origen, quemaduras o evidencia de mordiscos, dientes ausentes o fracturados, evidencia radiográfica de traumatismos previos, como reparación de líneas de fractura del cráneo, la mandíbula o las extremidades.

Factores etiológicos
Si se tienen en cuenta los factores etiológicos de los traumatismos, se pueden diferenciar según las edades;
. Entre los 18 meses y 2 años. Es una etapa de descubrimiento y exploración del medio que rodea a los niños, que carecen de estabilidad, gatean; generalmente, este tipo de traumatismo afecta las estructuras de soporte y se producen desplazamientos y avulsión.
. Entre los 2 y 5 años. El niño está aprendiendo a caminar, tiene poca estabilidad, entra en contacto con los juegos, por ejemplo con los columpios (la boca del niño está generalmente a la misma altura del asiento del columpio).
. Entre los 5 y 10 años. A esta edad, en general, los accidentes ocurren en los parques de juego, con caídas que provocan fracturas coronales. Los chicos, aprenden a andar en bicicletas, patines, patinetas, o comienzan a practicar deportes de contacto.
. Adolescencia. Se incrementan las prácticas de deporte, especialmente los de contacto como rugby, hockey, boxeo, yudo.

Nota: La segunda parte se publicará en la próxima edición de Salud Bucal.

* Integrante de la Comisión del Departamento de Educación para la Salud del Círculo Odontológico Tucumano; jefa de Trabajos Prácticos de Odontología Preventiva de la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Tucumán.

 

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