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Odontopediatría en pacientes con discapacidad. Parte 2

24/11/2017

Trabajo científico. Segunda parte

Por la Dra. Liliana Calcagno, Federación Odontológica de la Provincia de Buenos Aires (FOPBA).

Tomamos como riesgo la posibilidad de adquirir una enfermedad que puede, en mayor o menor grado, producirse por factores socioambientales y congénitos. En ese sentido, un plan de salud bucodental individualizado a las necesidades concretas de niños con discapacidad tiene como finalidad minimizar la patología más frecuentemente presente en ellos. Es necesaria la creación de servicios de odontología en las áreas de estimulación temprana que realicen seguimiento y control de salud bucodental y que cuenten con: Programa en el hogar. Su finalidad es que el propio niño llegue a ser responsable de su cuidado. En un principio supervisado por los padres o familiares.

Programa en centro de atención temprana. El educador debe supervisar y ejecutar los protocolos instaurados en cada niño como medida de educación en su propia salud. 

Programa de atención odontológica en el niño con discapacidad. Se considerarán los diferentes aspectos en cada caso de acuerdo a la patología presente en cada paciente; establecimiento de programas de atención, prevención y seguimiento; creación y aplicación de nuevos sistemas que posibiliten y faciliten el control de la enfermedad oral en este grupo de pacientes infantiles.

Cuestiones a tener en cuenta. Amamantamiento materno/mamadera cuando el bebé adopta malas posturas en la cama; alimentación dulce nocturna con ausencia de higiene bucal posterior; cepillado dentario ausente o incorrecto; dieta: frecuencia más de cinco veces al día y permanencia en boca por largo tiempo (especialmente en niños con trastornos motores y dificultades deglutorias); fluoruros en agua
ausentes o escasos, su presencia disminuye 50% las caries; defectos congénitos convierten al niño en más vulnerable.

Factores que determinan el nivel de riesgo
El objetivo debe ser mantener la salud bucal del niño el mayor tiempo posible, por lo tanto es fundamental identificar y controlar los factores de riesgo. Los hábitos higiénicos deberán ser realizados por un adulto diariamente y, en general, los padres o familiares ignoran la mejor metodología para realizarla: tipos de cepillos y pastas, geles, colutorios, etc. Los niños con trastornos motores pueden tener dificultades para deglutir o salivar, por lo que se recomienda el no uso de pasta dentífrica.
En bebés de 0-6 meses aproximadamente los elementos de higiene deben ser una gasa seca envuelta en el dedo de la mamá sin pastas dentales, después de amamantar al bebé o al menos una vez al día. En el caso de bebés con dientes anteriores (6-12 meses aproximadamente), se debe utilizar cepillo dedal para bebés de silicona sin pastas, sin humedecer, se debe aplicar después de las comidas principales; es importante hacerlo antes de dormir. En niños con dentición temporaria, lo correcto es usar cepillo de cabezal pequeño, se recomienda el recambio de este elemento a medida que el niño crece, es de mucha utilidad adaptar los cepillos a cada edad (Ej.: Oral BStages); se debe realizar después de comidas principales y antes de dormir (no olvidar). En esta etapa se debe estimular la autonomía del niño.
 
Conclusiones
Se entiende por atención odontopediátrica temprana al conjunto de intervenciones en el área bucal y complejo oro-facial dirigidas a los bebés y niños con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos con necesidades permanentes o transitorias entre 0-6 años; comprende también a su familia y entorno. Las intervenciones terapéuticas que se realicen deberán considerar las características evolutivas biológicas y psicológicas de los bebés y niños vulnerables y deberán planificarse y llevarse a cabo por equipos de profesionales
interdisciplinarios y transdisciplinarios.
El odontólogo no es incorporado en los equipos de atención temprana. Hay que tomar consciencia del alto riesgo que estos bebés y niños tiene de padecer más enfermedades, incluidas diversas patologías orales que se prevendrían si se instalase tempranamente un programa de estimulación, asesoramiento, seguimiento de la evolución, crecimiento y desarrollo de la salud oro-facial de ellos Las grandes necesidades médicas pueden haber motivado la falta o poca atención odontológica. Por lo que inmediatamente resueltos los problemas vitales prioritarios del nacimiento, deberíamos informar y educar a los padres sobre salud oral de sus hijos e instaurar programas de prevención, ya que estos
niños debido a sus especiales condiciones perinatales siempre serán considerados como pacientes de riesgo oro-facial.
Esta población presentan patología estructural del esmalte y la dentina, caries y gingivitis debidas a la alimentación rica en HdeC, ingesta de medicamentos con agregados dulces que mejoran el sabor pero son altamente perjudiciales para los tejidos dentarios, higiene bucal ausente o deficiente, cronología de la erupción de dentición temporaria y permanente alterada, mala oclusión, alteraciones posturales, malos hábitos,
respiración bucal, proyección anterior de la lengua, etc.
Considerar los datos neonatales es de suma importancia ya que aportan información sobre la presencia de secuelas en el paciente infantil nacido en condiciones de riesgo y permitirá al odontólogo establecer protocolos preventivos y de la atención al niño.
Acercar las posibilidades de prevención y terapéutica odontopediátrica a la población infantil que se encuentra afectada de algún tipo de discapacidad física o psíquica o se encuentra en situación de riesgo, resulta pilar importante para la limitación del daño bucal, previa evaluación individualizada de cada caso y patología concreta.
Se pueden establecer posteriormente estrategias de salud encaminadas a conservar la salud oral en estos niños; consideramos que en los casos en que la patología es extensa, las posibilidades de atención oral se dificultan. Es especialmente relevante la prevención desde el embarazo, a través del establecimiento de programas de seguimiento y atención.
 
Bibliografía
Alió Sanz, J y col. Rapport, XV Congress of the International Association of Disability and Oral Health, 2000, Aula Médica Ediciones.
Figueiredo W. Odontología para el bebé, 2000. Ed. Amolca. Grupo de Atención Temprana. Libro blanco de la atención temprana, 2000, Ed. Real Patronato de Prevención y de Atención a Personas con Minusvalía.

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